Por: Carlos Condori Castillo
A poco menos de un mes de las elecciones regionales y locales, existen una gran movilización de candidatos a nivel regional, desde gobernadores, vice gobernadores, consejeros, alcaldes provinciales y distritales, regidores, que compromete a no menos de 47 mil personas directamente movilizadas, respondiendo a más o menos 6,076 candidatos a las alcaldías y las regidurías, 1,232 consejeros, 24 gobernadores y vice gobernadores. Si a esta cantidad se adiciona al menos 10 personas por candidato, incluyéndose principalmente familiares, amigos, vecinos, compadres y otros, tenemos la referencia de una movilización de por lo menos las 50 mil personas en la región. El propósito es elegir 885 autoridades, de los cuales, 133 son alcaldes distritales y provinciales, 14 consejeros, 1 gobernador y 2 vice gobernadores.
LA PRESENCIA DE LOS PARTIDOS EN LA REGIÒN.
En la región, se han registrado 20 organizaciones políticas, de los cuales, Libertad Popular, Alianza para el Progreso, Podemos y Perú Primero, registraron candidaturas en todas las provincias, de los cuales solo en el caso de Libertad Popular le declararon improcedente la candidatura en la provincia de Sucre.
Por lo demás, Ahora Nación cuenta con 8 provincias, Pueblo Consciente con 6, Somos Perú con 5, APRA con 4 y Visión Perú con 3. Partidos nacionales con inscripción vigente y representación en el congreso como Fuerza Popular tiene una candidatura en Lucanas, teniendo como candidato alcalde a Rufilio Neyra conocido empresario y coordinador del fujimorismo en Ayacucho. Renovación Popular, tiene un candiatura en Huanta. Por su parte, Juntos por el Perú, la organización política victoriosa en la región en las pasadas elecciones no consigna candidaturas en ninguna provincia ayacuchana.
En consecuencia, entre las organizaciones políticas nacionales con vigencia en el congreso, sólo Ahora Nación cuenta con candidaturas en el 70% de las provincias de la región, que muestra, que no son los partidos políticos nacionales, sino los movimientos regionales que continúan teniendo vigencia política, teniendo únicamente a los partidos, como “vientres de alquiler”, en todos los casos.
LOS MOVIMIENTOS REGIONALES EN ESTE CONTEXTO
Se podría decir, que son 4 las organizaciones políticas que se prepararon expresamente para participar en el proceso electoral en marcha, desde concluido el proceso electoral anterior, buscando sobre todo a candidatos que quedaron ubicados en los segundos o terceros lugares en la contienda pasada. Es el caso del Movimiento Regional Agua y restos de Musuq Ñan que terminan en Libertad Popular, restos de ANDE, Qatun Tarpuy y Gana Ayacucho en PODEMOS; los restos de los movimientos constituidos al auspicio de Wilfredo Oscorima tales como Wari Llaccta, TEPA, termina ahora en “Trabaja Ayacucho” que se asocia con Alianza para el Progreso.
El caso de Perú Primero, es el resultado del compromiso inicial del alcalde de Huamanga Juan Carlos Arango, que tras búsqueda de partidos desde Ahora Nación, Alianza para el Progreso, Perú Moderno, termina cobijado en la figura de Martín Vizcarra, proceso que termina agotándolo y, por cierto, al no tener soporte social como los tres movimientos regionales anteriormente señalados, concluye excluyéndose y debilitando la organización política cuyo soporte es la institucionalidad de la Municipalidad de Huamanga.
LOS PARTIDOS EN LA CONTIENDA.
Lo que ocurre en el escenario político tanto regional, como para las municipalidades, es la consecuencia del proceso anterior. El Movimiento Regional Agua, con Pabel Bellido a la cabeza, si bien no gana las elecciones regionales, si logra más del 80% de las municipalidades provinciales, distritales y las consejerías. Este capital político con un liderazgo vigente, se mantiene y, no resulta evidente el desgaste de las autoridades provinciales y distritales. Mucho del periodismo doméstico le ha puesto la puntería.
Renold Pichardo, no termina la carrera anterior, pero el Movimiento Político que lo llevaba en la candidatura, logra una presencia electoral importante, que lo deja en camino, lo que viene capitalizando actualmente. Si bien, puede resultar bonachón, cantando, bailando, toreando, no resulta propio para la imagen de una autoridad política que represente el liderazgo ayacuchano. Situación que se complica por las relaciones cuestionadas inclusive por la prensa nacional.
Por su lado, la victoria electoral de Oscorima, que resulta siendo una locomotora sin vagones, que es muestra de su agotamiento político, deja candidatos potenciales en el camino, que es lo que actualmente se encuentra en campaña. Es probable que ese agotamiento personal, sea el mayor escollo a sus posibilidades electorales, que se soporta únicamente en la capacidad logística del gobierno regional, con capacidad de llenar plazas o toda actividad posible, que en nada tiene que ver con respaldo político a Alianza para el Progreso, menos a su candidato Eduardo Huacoto, que por muy esfuerzo que haga, resulta siendo ajeno y extraño al liderazgo social ayacuchano.
En suma, son las tres organizaciones políticas que se muestran en escena con potencialidades, al menos en campaña, para llegar a la gobernación regional. Los demás, serán animadores importantes, como Batalla Perú con Román Quispe que queda en camino por decisión del Jurado Nacional de Elecciones, que le permite mostrarse como potencial futuro, en un contexto de liderazgos regionales muy frágiles, sin mayor trascendencia regional y menos nacional.
La historia de Juntos por el Perú, Fuerza Popular, Renovación Popular, Ahora Nación, Partido del Buen Gobierno, resulta de preocupación, con resultados electorales nacionales, pero sin mayor soporte social concreto que muestra partidos en las alturas y movimiento social casi a su suerte.
LAS TENDENCIAS ELECTORALES
De acuerdo a sondeos electorales nada oficiales, casi el 55% del electorado ayacuchano aun no ha tomado una decisión, sin embargo, las tendencias están marcadas y se alimentaran siguiendo la misma tendencia, incidiendo en mayor énfasis en uno u otro, la calidad de la campaña electoral para ganar a ese electorado aun indeciso.
Todo muestra que Libertad Popular tiene las mejores condiciones para capitalizar ese electorado con expectativa, teniendo un candidato en cancha en tres oportunidades, lo que indicaría una mayor preferencia actual.
Tanto Libertad Popular como PODEMOS, por las características y antecedentes políticos de sus candidatos disputan el mismo electorado, que empezará a diferenciarse en la medida que muestren capacidad de liderazgo serio y técnico, con capacidad de interlocución con todos los actores sociales, desde profesionales hasta organizaciones de base. En esto jugaran un papel importante los candidatos a la alcaldía de Huamanga, que cuentan con cartel profesional, que sin embargo, no parecen cercanos a sus bases sociales, como si tienen los candidatos regionales.
Mientras tanto, por el lado de Alianza para el Progreso, mantenerse al amparo de las obras como proyectos inconclusos, puede tener alguna fuerza para motivar, pero no resulta suficiente para sostener, toda una gestión de 12 años sin mayores resultados sobre todo en indicadores sociales, económicos, como la pobreza, la anemia, la desnutrición o la mejora de la educación, e inclusive, con proyectos que podrían resultar emblemáticos, que hasta hoy carecen de liquidación.
Los demás, serán animadores de la jornada electoral, que todo indica, no se quedaran, sino buscaran maduración futura, pero probablemente con proyectos distintos a los actuales partidos o movimientos regionales.
Finalmente, la segunda vuelta está a la vista y, será otra historia.
Los electores tenemos la decisión.

