RESISTENCIA Y MEMORIA EN UNA DEMOCRACIA FRACTURADA
Por: Gudelia Machaca Calle
La llegada de Keiko Fujimori al poder abre uno de los capítulos más inciertos y polarizados en la historia reciente del Perú. Para más de la mitad del país, su mandato representa la consolidación de un proyecto político con profundas sombras autoritarias, caracterizado por una marcada insensibilidad hacia la agenda de los derechos humanos y una agenda de derecha conservadora.
El mayor temor de la ciudadanía radica en la sombra de los años noventa. La manifiesta intención del nuevo gobierno de emular el modelo ejercido por Alberto Fujimori —sentenciado por graves violaciones a los derechos humanos y corrupción sistemática— enciende las alarmas sobre el futuro institucional. Gobernar desde una retórica que minimiza el respeto a las garantías individuales no solo profundiza las brechas sociales, sino que erosiona la fragilidad democrática que tanto costó reconstruir.
Sin embargo, el Perú actual no otorga cheques en blanco. El resultado electoral deja al descubierto un país fracturado en dos mitades. Aquella otra mitad que no respaldó la opción oficialista constituye hoy una fuerza civil alerta, consciente de la urgencia de ejercer contrapeso. El llamado a la resistencia democrática no surge como un simple rechazo partidario, sino como un imperativo ético de fiscalización, defensa de las libertades públicas y salvaguarda de la memoria histórica.
El futuro del Perú bajo este nuevo régimen no se decidirá únicamente en Palacio de Gobierno, sino en las calles, la sociedad civil y la independencia de sus instituciones. La democracia peruana entra en una etapa crucial donde la vigilancia ciudadana y la firmeza de la oposición serán determinantes para evitar que el autoritarismo socave, una vez más, el Estado de derecho.
PERLAS MUNICIPALES
Por: César Prado Prado
Hasta la fecha, y a menos de un mes de las elecciones municipales, ningún candidato ha formulado la más mínima propuesta sobre la informalidad que azota nuestra ciudad, el transporte público fuera de todo control, el uso irracional de los espacios públicos, la creciente inseguridad o la corrupción que corroe a casi todas las entidades públicas.
Veamos algunas perlas:
- Primera cuadra del Jr. Asamblea
Esta calle ha sido declarada peatonal por el gran flujo de transeúntes y por su ubicación frente a la iglesia de San Agustín, además de constituir uno de los accesos a la Plaza de Armas.
Sin tener en cuenta esta condición, la actual gestión municipal ha permitido —y continúa permitiendo— el funcionamiento de una carpa que ocupa casi media cuadra y en la que se expende toda clase de productos, desde quesos hasta estampillas. Lo peor es que ya ha adquirido carácter permanente: funciona prácticamente durante todo el año. - Intersección del Jr. Bellido con el Jr. Garcilaso de la Vega
Allí se ha instalado, con carácter permanente y ocupando la vereda y parte de la calle, un restaurante en el que se expende comida durante todo el día. Tiene cocina, mesas, sillas, un ambiente para lavar los utensilios —sabe Dios en qué condiciones— y otros implementos. Lo único que parece faltarle es un baño. - Quinta cuadra del Jr. 28 de Julio
Allí funciona una pollería que ocupa toda la vereda y en la que se expenden pollos broaster. Cuenta con cocina, andamio de exhibición, mesas y sillas para los comensales. Cuando no hay clientes, la propietaria comparte el espacio con sus amigas, como si se tratara de la sala de su casa.
Este tipo de negocios abunda en la ciudad y, si bien es cierto que grafica el gran problema estructural de la informalidad, también hace intransitables nuestras calles y veredas, pone en riesgo la salud de los vecinos y genera una sensación de desorden y abandono totalmente incompatible con el discurso de que somos una ciudad turística.
Frente a este estado de cosas, ningún candidato dice nada y todo hace presagiar que el deterioro de la ciudad y de la calidad de vida de los vecinos continuará, tal como viene ocurriendo durante las dos últimas gestiones municipales.
Revista Ayacucho Bicentenario | Año 4 – N° 12 | Setiembre 2026

