En este reportaje se analiza a profundidad la situación de la violencia contra la mujer en la región Ayacucho. A pesar de los avances logrados en legislación y en la toma de conciencia ciudadana, los retrocesos desde el Estado son evidentes y preocupantes.
En los últimos años, leyes que debilitaban la protección a las víctimas, el desfinanciamiento de programas clave y la desarticulación de espacios institucionales muestran un desinterés real de las autoridades. Las cifras lo confirman: solo entre enero y mayo se han registrado más de 1800 denuncias de violencia, principalmente en Huamanga, y tres feminicidios en lo que va del año.
La falta de implementación efectiva de políticas públicas, la ausencia de presupuesto y la invisibilización del enfoque de género agravan una problemática que debería ser atendida como lo que es: una emergencia de salud pública. A ello se suma el abandono de proyectos como el Plan Regional de Igualdad de Oportunidades y el deterioro de servicios como los Centros de Emergencia Mujer y el CAS (Centro de Atención Socioemocional).
Organizaciones de la sociedad civil insisten en que la lucha contra la violencia debe ser una agenda común de toda la sociedad. Porque la violencia contra las mujeres no es solo un problema de mujeres, sino una herida social que afecta a todos.
Te invitamos a ver el reportaje completo en el siguiente video y reflexionar junto a especialistas, activistas y representantes de la sociedad civil sobre qué está fallando y qué debemos exigir para frenar la violencia de género en Ayacucho y en el Perú.