A más de 40 años del inicio del conflicto armado interno en el Perú, las secuelas siguen presentes en comunidades como Vizcatán, ubicada entre la sierra y la selva del distrito de Ayahuanco, en la provincia de Huanta, Ayacucho. Este reportaje revela cómo, pese a los intentos de retorno y recuperación por parte de sus antiguos pobladores desde el año 2002, la violencia, el abandono estatal y el temor siguen impidiendo que estos peruanos recuperen sus tierras y su tranquilidad.
Vizcatán fue un centro estratégico para Sendero Luminoso y, a pesar de los esfuerzos por restablecer la vida productiva —como la instalación de paneles solares, cultivos de café y viviendas rústicas—, la presencia intermitente del Ejército y el temor constante a nuevas incursiones senderistas mantienen a estas familias en desplazamiento forzado. Testimonios estremecedores muestran cómo sus casas fueron quemadas y cómo fueron señalados falsamente como informantes, siendo forzados a abandonar nuevamente lo que con tanto sacrificio reconstruyeron.
El retorno a sus tierras se ha convertido en una ilusión constante, una promesa rota por la falta de seguridad y acción estatal. Mientras tanto, los sobrevivientes continúan buscando una vida digna en las zonas urbano-marginales de Ayacucho, viviendo del comercio ambulatorio y recordando lo que alguna vez fue su hogar.
Esta es una historia real que aún continúa y necesita ser contada. Te invitamos a ver el reportaje completo y conocer de cerca cómo viven hoy las familias desplazadas por la violencia. Haz clic en el siguiente video.