Las autoridades inauguran obras, colocan primeras piedras y muestran todas sus virtudes de manera masiva, sin embargo, una realidad termina envolviendo a quienes viven en una ciudad histórica: el estado de las pistas. Situación que tiene que ver con autoridades, pero también ciudadanos que no levantan la voz.
Una ciudad histórica no puede estar como está. Se requiere atención de urgencia.

