El reciente Diálogo Nacional por la Educación realizado en Ayacucho reunió a estudiantes, docentes, especialistas y autoridades del sector para reflexionar sobre un tema crucial: la formación ciudadana. ¿Qué tanto contribuye la escuela a formar ciudadanos críticos, responsables y participativos?
Durante el encuentro, se evidenció que la formación ciudadana no debe limitarse a un curso o un programa escolar, sino que debe ser transversal, práctica y vivencial. Las voces de estudiantes revelaron preocupaciones sobre la falta de espacios reales para la participación, la escasa respuesta ante casos de violencia escolar y la necesidad de sentirse escuchados.
Además, se discutió el papel del presupuesto, el rol de los municipios escolares, el enfoque del área personal-social y la importancia de involucrar a la comunidad, al Poder Judicial y a otros sectores del Estado en el proceso educativo.
La experiencia de Ayacucho deja una lección importante: educar para la ciudadanía no solo es enseñar derechos, sino también deberes, empatía, y compromiso con el entorno. La escuela tiene en sus manos la enorme responsabilidad de preparar a los futuros actores sociales, políticos y culturales del país.