Una de las casonas mas emblemáticas de Ayacucho, actualmente sede de la Prefectura de Ayacucho, resulta siendo impresionante en su arquitectura, que sin embargo, resulta en mucho descuidada.
En los últimos años, don Nicolas Boza, directo heredero de quien fue el primer propietario de la casona, junto a su esposa Patricia, realizan denodados esfuerzos por su puesta en valor. Ya contribuyeron en recuperar parte de los techos, pareces, algunos ambientes y el piso, sin embargo, la casona requiere de mucho más. En tal sentido, realizan gestiones directas ante el Ministerio de Interior, titular actual de la casona y, el Ministerio de Cultura, protector del patrimonio, considerado como monumento histórico.
Situación, que hasta hoy no ha encontrado la respuesta necesaria, de las entidades gubernamentales, sin embargo, continúa en la apuesta. Se trata de una casona, que recuperada, puede bien convertirse en una muestra de arquitectura única, con posibilidades de sostenibilidad propia.
Se tiene la confianza de un informe del equipo técnico del Gobierno Regional y la intervención del nuevo gobierno nacional.

