Está casi institucionalizado el deficiente servicio del Banco de la Nación en Ayacucho, que se traduce en colas interminables en la vía pública, inseguridad y ineficacia en el funcionamiento de los cajeros bancarios que resulta siendo una constante. No sólo se trata de un administrador que debe exigir mejor atención de los niveles superiores, sino también de autoridades que tienen que ver situaciones de esta naturaleza dentro de su jurisdicción.

